CARTA DE PRESENTACIÓN
- Paco

- 4 sept 2024
- 1 Min. de lectura
Cuadernos de Clase, como su propio nombre indica, no será más que eso: una amalgama de apuntes inconexos entre sí. Para ser sincero con ustede', llevaba (demasiado) tiempo dándole vueltas a esta idea. Como materialista (dialéctico), no podía dejar esto en la esfera de la superestructura; necesitaba llevarlo a cabo.
Recientemente me he embarcado en una odisea historiográfica en la que me veo enterrado por un sinfín de bibliografía marxista. Oye, que no me quejo. Ya me jodería... Sin embargo, he visualizado en mi nueva cotidianidad una oportunidad. Una ocasión inmejorable para complementar dos de mis pasiones: el estudio (hermenéutico) del marxismo y la escritura. Pero no una escritura propia de quienes se refugian en su torre de marfil, sino de quien, al menos, intenta palpar la realidad que le rodea con sus propias manos. A pesar de que las contradicciones acechen a cada paso. También te digo: bienvenidas todas ellas; pues son el combustible que necesita el motor de la historia. Una historia que, si nos atenemos al Verbo Divino para todo marxista que se precie, veremos en la XI tesis sobre Feuerbach su hoja de ruta. Se dará cuenta la ortodoxia de que no sirve de nada la parafernalia lingüística con la que ha construido su edificio marxista. De lo que aquí se trata no es de elucubrar, sino de transformar.
La teoría, sin la praxis, es lo mismo que un plato de salmorejo sin su buena rebañá': absolutamente nada.
-Paco-



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